Muy hermosa la nieve, incluso bucólica, verla caer en silencio parece darnos paz. Sin embargo estos días la tempestad «Gloria» está causando verdaderos estragos por todas partes. Nuestro pueblo, como tantos otros, ha quedado aislado. Aislado e incomunicado, carreteras  cortadas, sin electricidad, sin conexión telefónica ni a las redes, las calles colapsadas por la nieve, parecemos haber retrocedido en el tiempo. Como anécdota, bien  triste por cierto, la desaparición del último borriquillo del pueblo. Debdo al fuerte viento el techo de su establo se ha hundido encima suyo causándole la muerte.