La pandemia que estamos viviendo ha alterado nuestro mundo. Ciudades desiertas, población confinada, circulación cortada o inexistente… Todo ello ha hecho, entre otras cosas, que la naturaleza, la fauna, recuperen poco a poco su terreno, un terreno que nunca deberían haber perdido. Ahora sin embargo, con el retorno a aquello que consideramos normalidad, los animales son ahuyentados de nuevo. O, como en el caso de este jabalí, aparecen muertos junto a las carreteras o en cualquier otro lugar.

Deberíamos planteárnolo, los humanos no somos los únicos habitantes del planeta. Ni sus dueños.