Las últimas lluvias han hecho que tengamos una primavera espléndida, y ahora abejas y apicultores están trabajando como locos. Ayer visitamos la Cooperativa Apícola del Perelló. Por todas partes verdaderas montañas de bloques de cera, todavía llenos de abejas. Eso sí, conseguir comprarlos se ha convertido en toda una proeza, los destinan a la producción de lámina estampada.